ESPACIOS QUE GENERAN APRENDIZAJES

ESPACIOS QUE GENERAN APRENDIZAJES

Vemos a muchos profesores preocupados por transformar sus realidades. Son profesores que han encontrado espacios donde compartir y colaborar, como en los encuentros Inspiratics. Entre nosotros hablamos de muchos aspectos relacionados con la educación, como pueden ser las metodologías, las herramientas, la pedagogía adecuada, el rediseño de espacios educativos y, en general, la ciencia del Aprendizaje. Por ello buscamos nuevos espacios de colaboración donde nos podamos atrever a pensar con pasión los nuevos modelos educativos, así como a visualizar las nuevas escuelas del futuro con un único objetivo: mantener la esencia del aprendizaje.

¿Qué es?

Creatividaddiversión y colaboración son elementos clave para generar nuevos espacios que, a su vez, generen aprendizajes; y quienes llevan a cabo esta transformación para consolidar un nuevo modelo pedagógico se preguntan: «¿tenemos alguna evidencia de que interviniendo los espacios podríamos mejorar el aprendizaje, más allá de crear una escuela “COOL”?»

El estudio CLEVER CLASSROOMS dirigido por Petter Barrett de la Universidad de Salford, recogió datos de alumnos de escuelas primarias, y concluyó que el diseño del aula y de las clases puede impactar en el progreso académico de un niño hasta en un 25% de forma positiva o negativa.

 

“Desde hace tiempo se conoce el impacto ambiental de los edificios en las personas, pero esta es la primera vez que una evaluación integral enlaza con éxito el impacto directo en el aprendizaje en las escuelas.” 

– Petter Barrett –

 

Los resultados del impacto identificado es en realidad mayor de lo que imaginamos. Los miembros del equipo de la Universidad de Salford proporcionan la evidencia sólida de que las diferencias en el diseño físico de un aula explican el 16%-20% de la variación en el progreso de aprendizaje de los alumnos en dichos espacios.  Este estudio fue llevado a cabo a lo largo de 12 años y conllevó un análisis pormenorizado de 27 escuelas de Educación Primaria en tres regiones distintas del Reino Unido, llegando a evaluar detalladamente 153 aulas y vinculando los datos de progreso de 3.766 alumnos a lo largo de cada año.

Las variables medibles del estudio fueron:

  • La edad, sexo y nivel de desempeño –registrado al inicio y al final de un curso académico– en matemáticas, lectura y escritura.
  • El diseño del aula de las clases:
    • la orientación
    • la luz natural
    • el ruido
    • la temperatura
    • la calidad del aire
    • el color

Esta evaluación incluyó tanto el diseño como el objeto de uso del aula, y sirvió para identificar lo que constituye un entorno de aprendizaje eficaz.

 

Desde la perspectiva de la neurodidáctica, también Francisco Mora comenta la relación entre arquitectura y la predisposición para el aprendizaje en las aulas diseñadas, teniendo en cuenta también los parámetros mencionados anteriormente.

Como decía Loris Malaguzzi, fundador de la pedagogía Reggio Emilia, los espacios flexibles, alegres y creativos estimulan la imaginación, porque el espacio es un elemento más de la actividad docente: el llamado tercer maestro. Para Malaguzzi existen tres maestros: el primero: los adultos (profesores, padres y familiares); el segundo: los iguales (sus compañeros y amigos); y el tercero: el entorno (colegio, casa y ciudad).

Siro López también apunta en su libro ESENCIA que en este renacimiento educativo necesitamos naturaleza, plantas, sinergias, emociones y afectividad para la creación y la recreación que genere pensamiento crítico. Educar en los espacios versátiles, alegres y que resulten divertidos estimula la imaginación y la creatividad y así lo hacemos en infantil, pero lo olvidamos en secundaria: no hay color, no hay música, no hay estética…  ¿Generamos conflicto, generamos desigualdad? ¿Qué escuelas queremos? ¿Qué concepto de mundo, de alumno, de educación tenemos?

Aplicación

Un instrumento imprescindible para el aprendizaje es el ambiente de creatividad que se genera cuando los niños pueden circular libremente por las aulas y pasillos de las escuelas. Ir un paso más allá: de crear ambientes a crear ambiomas o “ecosistemas” que fomenten el aprendizaje, la creatividad, la experimentación, la colaboración y la comunicación.

Espacios como los creados por Rosan Bosch pionera en el rediseño de espacios educativos conectando situaciones de aprendizaje con el entorno físico donde cada uno acompaña el espacio con un objetivo específico de interacción:

  • La cueva: espacio de trabajo individual
  • El ágora: espacio de presentación
  • El fuego de campamento: lugar para compartir
  • El coworking: trabajar con un objetivo de colaboración
  • El laboratorio: lugar donde experimentar e indagar
  • La cima de la montaña: allí donde llueven las ideas

Podemos enfocar también el cambio en los entornos de los centros educativos desde el punto de vista de los agentes implicados, o enfocarlo desde aulas diseñadas para el desarrollo del aprendizaje en vez de para la enseñanza, y crear en ellas nuevos espacios de interacción entre alumnos/profesores o espacios para los padres. O también se podría diseminar la ubicación en múltiples equipos ICT, de pizarras digitales o pantallas que converjan en una conectividad real y en todo el centro.

Podemos buscar esos oscuros rincones del centro, iluminarlos y rediseñarlos para impartir aprendizajes formal e informal.

Puede plantearse también un cambio del mobiliario, introduciendo elementos económicos y más ergonómicos.

Podemos pintar todas las paredes, pasillos y/o zonas de tránsito con pintura plástica, o buscar soluciones que permitan su uso en cualquier momento y con cualquier agrupamiento de alumnos. Podemos intervenir en los descansillos de las escaleras generando estaciones de trabajo de dos o tres alumnos. La educación sale así de las 4 paredes del aula y caminará por las zonas comunes hacia –por ejemplo– un patio con muchas novedades pintadas en suelos y paredes.

Claro que todos estos cambios generan ruido, porque al relacionarnos generamos ruido, pero también generamos aprendizaje. Como bien dice Siro López, “Cambiar no es cuestión de dinero sino de mentalidad”  porque el objetivo no es crear espacios bonitos, sino que contribuyan al cambio hacia un aprendizaje más significativo y de calidad.